Música y arte, y viceversa

Hay relaciones que son implícitas y ello ocurre con la música y el arte, pues la música es en sí arte, entonces no tiene sentido hablar de ellas por separado así como hablar de arte y joyería, un tema bastante claro para Rosa Tous por ejemplo.

Tomando en cuenta la anterior afirmación, debemos ser conscientes de que la música es desde los tiempos helenísticos considerada una de las 6 artes universales, las cuales aumentaron a 7 cuando entró en la lista el cine.

La música a simple oído resulta tan sencilla que no somos capaces de imaginar por un momento la capacidad que tiene para beneficiar al ser humano, es decir, que es más una simple melodía. La música es capaz con sólo algunos tonos de llevarte a evocar recuerdos, activar emociones, o cualquier cantidad de sensaciones que no se pueden alcanzar de forma tan simple. Entonces nada queda más claro que la música y el arte poseen la misma esencia.

Las canciones como motivo para el arte

Nuestro estado de ánimo siempre se va a ver afectado en presencia de alguna melodía, más si es de nuestro agrado, con ella podemos pasar del absoluto estrés al más pleno estado de relajación e incluso llegar a estados mentales de concentración o por el contrario, nos puede perturbar en segundos.

La música te transporta, te conecta y desconecta, así como nos concentra y es exactamente allí donde puede aflorar el artista que se lleva dentro dando paso a ese proceso del constructor creativo con el que nos inspiramos.

La pintura como inspiración para la creación musical

Sabiendo entonces lo significativo de la simbiosis entre arte y música, las personas que se dedican a crear música, toman de su entorno como los artistas, todo aquello que les pueda servir de musa a su creación, por lo que una obra de arte no escapa de ello.

En este mundo hay una lista significativa de ello, donde gran multitud de obras han sido el eje principal para el nacimiento de una melodía. En la lista encontramos a Coldplay con su canción Viva la Vida cuya inspiración fue la célebre Frida Khalo, o las canciones Paseo de Gracia y Sagrada Familia de los Alan Parsons Project.

Arte plasmado en portadas de discos

A los amantes del arte o de la música les resulta un fascinante regalo poder pasearse de manera relajada por algún pasillo donde se encuentre cualquier tipo de música de su agrado, aunque en ese transitar hayan músicos que no conformen su lista personal. Y es que las portadas de los discos suelen ser un arma mortal que nos atrapa, tanto así que posiblemente puedan ser más comerciales y reconocidos por su diseño gráfico que por sus artistas o canciones.

Wish You Were Here de Pink Floyd podría ser una de ellas, la cual fue diseñada por Storm Thorgerson quien encontró la manera de transmitir su arte a través de esta expresión visual plasmada en la carátula del disco.